27 de noviembre de 2025 · Carlos Mendieta

Faltas graves en el trabajo: ejemplos y consecuencias

Qué conductas pueden considerarse falta grave según el Estatuto de los Trabajadores y cómo afectan a un posible despido disciplinario.

Faltas graves en el trabajo: ejemplos y consecuencias

El artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores enumera las conductas que pueden calificarse como falta muy grave y, por tanto, justificar un despido disciplinario. No obstante, la mera inclusión en la lista no garantiza que el despido sea procedente.

Absentismo reiterado

Faltas de asistencia injustificadas cuando se alcanzan ciertos umbrales en periodos determinados. La empresa debe acreditar la injustificación y haber respetado el procedimiento previo de apercibimiento en muchos convenios colectivos.

Indisciplina o desobediencia

Incumplimientos graves y deliberados de las órdenes del empresario. La jurisprudencia exige que la orden sea legítima, conocida y proporcionada. Una orden contradictoria con el convenio no sustenta un despido.

Ofensas verbales o físicas

Agresiones a compañeros, superiores o clientes. El contexto importa: una discusión acalorada sin insultos graves puede no alcanzar la calificación de falta muy grave según el Tribunal Supremo.

La proporcionalidad como filtro

Incluso cuando concurre una falta del artículo 54, el juez puede declarar el despido improcedente si la sanción no es proporcionada a la conducta. Por eso el análisis caso a caso es imprescindible.

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